Impaciencia, miedo, desconocimiento

La impaciencia no es la madre de la ciencia… pero en estos últimos tiempos observo que queremos ganar terreno a toda costa, todo lo queremos rápido, ¡lo queremos ya!

Dentro de mi trabajo como osteopata y desde la posición de observador, ya mirando un poco más desde fuera me doy cuenta de que en muchas ocasiones la impaciencia nos arrastra a sus dominios y acabamos por ocluirnos y no permitirnos escuchar mas allá de lo que conocemos.  Centrándome en mi trabajo y no ya en términos generales de otros aspectos de la vida, me sorprende la reacción del ser humano ante lo que desconoce.

Muéstrate diferente y verás… 

El desconocimiento entra en escena, ese ordenamiento de esquemas que tu esperabas encontrarte de pronto se te muestra de un modo totalmente distinto, se te han quebrado los esquemas ya que encontraste algo que no esperabas encontrar dentro de tu esquema mental, en tu imagen de lo correcto esperas una cosa y te encuentras otra totalmente diferente ,  ¿y que hacemos?

Aplicar el articulo 33 en donde ..” si me sacas de mi esquema no es correcto”

A veces nuestra forma de trabajar no se entiende ya que es diferente. no es a lo que estás acostumbrado pero, si te dejas enseñar y abres los ojos, tus oídos y estas dispuest@ a dejarte guiar por unos momentos quizás descubras ese otro caminito que estaba algo escondido pero que has encontrado y te lleva hacia algo distinto e igualmente positivo .

No nos podemos olvidar del señor  “miedo”, que es quien gobierna nuestra vida y quién nos dice…¡quieto parao!. no lo hagas, no entra en tu esquema. y si te dicen algo que chirríe… ATACA y haz sonar toda tu cacharrería!

No cuesta tanto dejar a un lado nuestra impaciencia , no cuesta tanto el decir, me voy a enfrentar a mis miedos y de quieto parao nada, y mucho menos cuesta el dejarse aconsejar, dejarse guiar porque no lo sabemos todo y no somos el ombligo del mundo. dejar a un lado nuestra soberbia y tender la mano a lo nuevo y desconocido, porque ese caminito que estaba medio escondido en medio de nuestro camino diario y que ni habías visto, puede llevarte a algo todavía mejor de lo que en tu esquema de las cosas podrías esperar.

 

 

 

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